sábado, septiembre 20, 2008

las 1001 desventuras de una joven comunicóloga

(o wannabe comunicóloga mejor dicho). Llevo 3 días con el trauma de haber vuelto a ver la película de Garden State y conseguí el soundtrack y lo he estado escuchando y escuchando con la firme meta de comprármelo en cuanto consiga dinero. 

El problema es que ese soundtrack ha desatado una serie de debrayes que no puedo sacarme de la cabeza y que tal vez sería mejor desembuchar aquí (al fin y al cabo, como Artemisia alguna vez me dijo: los blogs son diarios públicos). Además habría que agregar que esta semana ha sido de las más complicadas de mi existencia universitaria, y no necesariamente por los exámenes.

Estuve amenazando un mes con que me iba a salir de la carrera. Y aunque me choque admitirlo, Villa tenía razón cuando dijo con su tono sarcástico desde su asiento en la fila de atrás del salón 31R: "Kienle se queda aquí, no se va a salir". Me gustaría decirle que no me quedo por cobardía o por las razones que él cree, pero sé que en fondo le importa poco y sólo dirá: "Pero te quedas, ¿no?" Entonces sí, Villa, sí, tu tenías razón.

Claro, ustedes lectores, no tienen idea de mi locura ni de las elocubraciones mentales que me llevaron a esta decisión, y como estuve mareando a todos con esta amenaza, considero justo y necesario contárselas.

Definitivamente comunicación y en la UP no me llenan al máximo ni son lo que esperaba (sorprendentemente no soy de las pocas que opinan eso, al parecer es una crisis que se extiende a casi todos los semestres de casi todas las carreras, según he oído). Pero comunicación en especial tiene horarios muy accesibles que me permiten realizar otro tipo de actividades y que en determinado caso, no está peleado con trabajar. Descubrí que a raíz de comunicación he vuelto a escribir (mucho!), dibujar (poco), y que ahora, más que nunca, disfruto el cine y el arte y puedo investigar a más profundidad y conversar con personas que al parecer nunca se hartan de este tipo de pláticas, lo que es un plus, ya que antes eran pocas.

He conocido gente con diferentes puntos de vista al mío, sin mencionar que hay personas que me han cambiado mi manera de ver ciertas cosas o personas (Luis me ha vuelto fan de Tori Amos, por decir un ejemplo tonto jaja) y en este momento de mi vida, aunque no disfrute las clases, sé que la UP es una puerta para ir de intercambio y conocer otro lugar, o de inscribirme a un curso extra que me aporte algún beneficio: mis opciones son un curso de fotografía, clases de alemán, de piano, de canto, o de dibujo.

Entonces, a las personas que me escucharon durante estos momentos de poca serenidad, gracias. Y al soundtrack de Garden State le debo este post!

También le doy la bienvenida (algo tardía) a Chayo a la blogósfera y felicitándola xq su blog es en verdad, un reflejo de sus intereses y de la felicidad que irradia al estar en esta carrera (en resumen, se ver rayada).

Finalmente, los invito a que visiten estas otras dos páginas mías:

http://www.flickr.com/photos/nkiehnle/
http://imagenes-conmovimiento.blogspot.com/

5 personas han encontrado esto interesante...:

Milo Hickman dijo...

A veces un semestre se pone tan insoportable que esa clase de crisis aparecen. Intenta buscar lo poco que te guste ahorita y disfrútalo. La carrera no te tiene que gustar en todo y siempre para estar segura de que es lo tuyo, sencillamente toma lo que te sirve y desecha lo que no.

Mientras tanto, es un gusto seguir teniéndote por estos lares ;)

Milo Hickman dijo...

Bueno, pues ya no te tenemos por acá, jeje. Pero ahora nos podrás contar los traumas y aventuras de una ex-comunicóloga en busca de su carrera ideal.

Kendra dijo...

you left

Kendra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Destination dijo...

jajajajajajajajajajaja en verdad este post es ironía. No, mi querida Juels (ahora Destination), no te quedasteS en comunicación. Pero eres feliz :)