
"Dios es alfarero. Nosotros somos las vasijas de arcilla que Él modela. Hizo cada una distinta, para un fin particular. El Creador sabía qué forma darle a cada parte y el punto exacto dónde colocar cada asa y cada pitorro. Sabía qué partes debían ser compactas y resistentes."
- Abi May, revista Conéctate, agosto 2009.
Sufro de pánico a ser el centro de atención;...bueno, no pánico - aunque un amigo que me ha visto caminar (si se le puede llamar así) por un escenario vacío diría lo contrario - simplemente me desagrada,...no es lo mío. Hoy, mientras me veía en una situación similar (¿o era la misma que la vez pasada?...déja vú) reflexioné acerca de este "miedo".
¿Por qué no habría de querer ser el centro de atención? Mientras veía una fila de sillas vacías, recordé que he actuado en dos obras de teatro (sin mencionar las incontables pastorelas familiares), participé en algunos concursos de oratoria... speech contests (eran en inglés) y en alguno quedé en segundo o tercer lugar, no recuerdo bien (tengo por ahí un compendio de las obras de las hermanas Brontë en inglés que podría decir con más precisión el resultado)...y de pequeña disfrutaba muchísimo actuar, cantar, bailar, cualquier actividad que representara público. ¿Por qué ahora no?
Pensé que tal vez, mi miedo era al ridículo...rápidamente lo descarté - ¿honestamente? estoy vacunada en contra del miedo al ridículo -. Otra posible opción sería que tengo miedo a ser juzgada en la misma medida en la que yo lo hago. Y no sería raro, hace poco una amiga me comentó que tal vez yo juzgo fuertemente a las personas. Pero, (y aquí también aprovecho para aclarar ese punto con mi amiga, si es que llega alguna vez a leer esto) no juzgo tan severamente como se podría creer. Admiro fácilmente cualidades que la misma persona (quizá) no toma en cuenta de sí mismo, trato de encontrar puntos en común con las personas - ¡en serio! incluso he llegado a entablar amistad con personas por el simple hecho de que les gusta comprar calcetines de diferentes colores, o porque me enseñaron una frase en latín/griego, o porque al ir en un camión opinamos que los punks eran personas que necesitaban llamar la atención (ah, ¡qué recuerdos!)-. En fin, negarme a tratar personas no es una de mis cualidades (sí, es una cualidad, tener filtros y ser selectivo saber exactamente qué se quiere), y dejar de llevarme con alguien muchísimo menos. Hay ejemplares que lo han conseguido (¡pero vaya que les costó trabajo!) y cuando tomo la decisión de sacar a alguien de mi vida, es casi seguro que lo consiga y lo mantenga por años (con una linda y clara excepción, pero ésa es otra historia). Entonces, ¿cuál es mi miedo?
Y la única conclusión a la que llegué, es que prefiero ser observadora. Soy una observadora de las personas. Su manera de vestir, moverse, actuar, sonreír, mirar (¡qué importante es la mirada!), hablar, etc. ¿Yo poseo algo digno de ser observado?...supongo, es más, ¡seguro sí! Pero prefiero que sea descubierto a yo enseñarlo, ¡sí! he dado en el clavo. Mi papel es tras bambalinas,...claro, cualquiera lo suficientemente aventurado como para ir detrás del telón se enterará de mi trabajo, de lo que hago y de lo increíble que es una producción por detrás del escenario (sí, me estoy echando flores,... ¿y?), pero no cualquiera lo hace. Muchos prefieren quedarse con lo que está adelante o "pierde la magia" ¡y está bien!,...pero es mi manera de ver las cosas.
Ahora,...soy una persona de retos y aventuras, así que...he creado un firme propósito. De vez en cuando, saldré de detrás del telón y enseñaré lo hermoso que es el mundo tras bambalinas. Así, quizá, más gente se anime a descubrirlo.
Poético, ¿no?
Ah, ¿la frase de arriba? Ya saben que yo no doy paso sin huarache. Es de un artículo increíble que leí en una revista que llegó a mis manos por cuestiones de azar. Tal vez debería transcribirlo...seguro. El chiste es que me hizo reflexionar acerca de mi papel dentro de "la vajilla divina".
¿Cuál es tu papel? ¿Posees cualidades de taza y quieres ser plato o decides aprovechar tu potencial al máximo?

